Las bodegas de Fermoselle

Las bodegas de Fermoselle, visita imprescindible

Tal y como Futurama asienta su Nueva Nueva York sobre las ruinas de la antigua NY, las bodegas de Fermoselle esconden un laberinto de galerías y pasadizos que recorren las profundidades del pueblo. Estos kilómetros de bodegas crean una red subterránea de gran riqueza patrimonial que ha visto la luz recientemente a iniciativa de la Agrupación Europea de Cooperación Territorial Duero-Douro (AECT Duero-Douro). Si colocásemos señales urbanas en este subsuelo, estaríamos paseando por el Fermoselle subterráneo como lo hacen los habitantes de Futurama por la vieja Nueva York.

¿Te gustaría recorrer este magnífico entramado? Desde el 27 de diciembre del pasado 2019, puedes pasearte por las bodegas de Fermoselle para conocer el patrimonio oculto que esconde en su subsuelo. Esta actividad, disponible sábados y domingos en horario de mañana y tarde, en español y portugués, concibe «Momentos Únicos» para sus visitantes, que podrán disfrutar, además, de rutas temáticas. Uno de estos nuevos itinerarios previstos lleva por nombre «Los 7 Peldaños del Vino» y consistirá en una ruta por las bodegas que presentan vestigios judíos. También se ofrecerán, para deleite de los visitantes, catas de vino personalizadas.

Visita a las bodegas de fermoselle

Momentos únicos en Fermoselle

Si estás pensando en visitar las bodegas de Fermoselle, realiza con antelación tu reserva de «Momentos Únicos» a través del calendario de visitas. Desde su lanzamiento, las visitas a las bodegas han tenido una gran acogida y el interés despertado por los turistas ha llevado a completar el primer cupo de reservas. Jóvenes, familias, parejas, grupos de amigos… las actividades están abiertas a todos los públicos con un precio de lanzamiento simbólico, del que aún puedes aprovecharte (2 € por persona). Entre las últimas visitas, destaca la protagonizada por «El FrancotiraRock» de Rock FM, Álex Clavero.

Fermoselle tiene mucho que ver. La Villa está situada a 65 km de Zamora, ubicada en un estratégico y dominante emplazamiento donde confluyen los ríos Duero y Tormes, a tan solo 5 km de Portugal. Además de tener un eminente carácter fronterizo, Fermoselle, ha sabido conservar notablemente su esencia monumental hasta el punto de ser justa acreedora de la declaración de Conjunto Histórico Artístico con que fue distinguida el 20 de noviembre de 1974.

Parque Natural, Reserva de la Biosfera, Área Natura 2000, Lugar de Interés Comunitario (LIC), Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), … Fermoselle dispone de «todos» los títulos. Esto, unido a su situación como balcón privilegiado sobre Arribes del Duero, puesto que fue construida sobre un macizo de piedra, convierten a la villa en una de las más turísticas y atractivas de la provincia de Zamora. Ese núcleo rocoso esconde en su interior una espectacular arquitectura popular ancestral, que alberga las afamadas bodegas de Fermoselle.

Fermoselle, el pueblo de las 1000 bodegas

Si por algo destaca Fermoselle es por su riquísimo subsuelo. Dispone de un patrimonio cultural formado por un entramado de calles laberínticas que cuenta con numerosos vestigios ocultos de la España de la Reconquista. Diversos hallazgos han permitido identificar un primer enclave de origen castreño o preromano (posteriormente romanizado) en el origen de la Villa. «El pueblo de las 1000 bodegas» fue uno de los últimos reductos judíos de la época y sus diferentes pueblos y culturas ampliaron y modificaron los usos de éstas.

Las primeras cuevas datarían del siglo II-III d.C, siendo los celtas los primeros moradores y constructores. Estas bodegas servirían inicialmente de viviendas o refugios. Con la llegada de los romanos, la red de galerías aumentó, uniendo unas bodegas con otras y mejorando las estructuras. Posteriormente sirvieron de refugio para los judíos, que huían de las ciudades a zonas de difícil acceso, como es el caso de este municipio. Las bodegas de Fermoselle han resistido el paso de los años y sus diferentes usos: viviendas, refugios, cárceles, fresqueras, cuadras y bodegas, entre otros.

El patrimonio oculto de Fermoselle

El patrimonio oculto de Fermoselle es indudable. La Villa tienes un potencial que se hace necesario poner en valor para dar a conocer la riqueza del territorio. Fermoselle conserva la diversidad de sus culturas y tradiciones. Si pretendes visitar Zamora, Fermoselle deberá ser uno de tus principales destinos. Sus calles sinuosas y empinadas con diferentes estilos arquitectónicos aguardan secretos del pasado que hacen de Fermoselle un lugar perfecto para conocer, disfrutar y repetir, pues la unión al enoturismo de su arquitectura ancestral supone un recurso turístico de primera calidad.

Una de las cuevas subterraneas que nos encontramos en la visita a las bodegas de fermoselle

El Fermoselle subterráneo

Al pasear por Fermoselle, lo primero que llama la atención al visitante es el entramado medieval urbano que ha sabido conservar. Las viviendas se han acomodado a la granítica ladera, coronada en su punto más alto por el castillo. Desafortunadamente, en la actualidad se encuentra en ruinas.

Sus calles y callejas, estrechas y empinadas, trepan por la ladera hasta acabar desembocando en su punto neurálgico: la Plaza Mayor, donde se ubican su Ayuntamiento y la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Ésta, que fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 2013. Es una recia construcción originaria del siglo XIII que, a lo largo de su historia, ha sufrido numerosas reformas y ampliaciones.

Y como toda fortificación medieval, Fermoselle disponía de un sistema defensivo compuesto por un recinto amurallado del que apenas ha quedado vestigio alguno. No hay restos más allá de la llamada «Puerta del Villar», también conocida como «El Arco» y su castillo, denominado «de Doña Urraca» por ser lugar de retiro elegido por la princesa portuguesa después de que su matrimonio con el rey Fernando II de León fuera anulado. Tras quedar arruinado por diversos avatares históricos (Guerra de las Comunidades, conflictos fronterizos con Portugal, entre otros), en el año 1822 la Diputación de Zamora dio permiso para que tanto los restos del castillo como los de la muralla fueran reaprovechados para la construcción de viviendas en la localidad.

Fermoselle conserva otros edificios religiosos de menor entidad, como la reformadísima Iglesia de San Juan, el antiguo Convento de San Francisco, convertido hoy en Centro de Interpretación del Parque de los Arribes del Duero, y varias Ermitas entre las que destacan el Santuario de Nuestra Señora de la Bandera, la ermita de Santa Coloma, la soledad, Santa Cruz o la de San Albín o la Merced, de origen antiquísimo.

Las bodegas de Fermoselle y sus encantos te esperan. Crea una experiencia única y descubre de la mano de los guías, la historia, la cultura, la gastronomía, la arquitectura ancestral y el enoturismo más misterioso de la localidad. Fermoselle tiene mucho que ver.

 

Comentarios

  1. Jose Luis - 23 enero, 2020 at 9:12 am

    Me han hablado muy bien de las visitas, en Febrero sin duda iré con mi familia. Quiero descubrir esa Nueva Nueva York!

  2. Jesus - 23 enero, 2020 at 11:00 am

    Interesante artículo, muy cultural, tengo ganas de visitar Fermoselle para conocer esas cuevas y bodegas. Seguro que es entretenido y tiene muy buena pinta la verdad.

    • Adrian Perez - 23 enero, 2020 at 12:53 pm

      ¡Gracias por tu comentario Jesús!
      Estamos seguros de que el subsuelo de Fermoselle te sorprenderá , además conocerás muchas curiosidades.

  3. Asier - 24 enero, 2020 at 3:00 pm

    Mi pareja y yo fuimos a hacer la visita de las bodegas de Fermoselle hace unas semanas. Pasamos un gran día. La visita se hace muy amena y el guía cuenta muchas curiosidades tanto de las bodegas como de la historia de Fermoselle. Después de la visita, aprovechamos para comer en Fermoselle y dar una vuelta por las callejuelas de la ciudad. Un plan que recomendamos a todo el mundo. Muchas gracias!!!

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